sábado 1 de septiembre de 2007

Nueva EXPO: Tutankhamun and the Golden Age of the Pharaohs

Felicidades!!! A partir del 15 de noviembre de 2007 y hasta el 30 de agosto de 2008 tendrá lugar en Londres la Exposición "Tutankhamun and the Golden Age of the Pharaohs". 130 piezas procedentes de la tumba del joven faraón conservadas en el Museo de El Cairo (Egipto) y que serán mostradas en el espacio "The O2" de Londres. Una exposición que rememora la celebrada en la ciudad en 1972, cuando obtuvo 1,7 millones de visitantes, y que se espera superar esta cifra. Mucha más info en la página web oficial de la expo (convideo explicativo de la historia de la exposición, información adicional de Egipto, Tut y de su época, ademáde información turistica de Londres y compra anticipada de entradas -parece que me paguen con tanta publicidad;-): http://www.visitlondon.com/tutankhamun/
Seguramente muchos ciudadanos de nuestro país, como un servidor, iremos a verla, sobretodo por el gran margen de tiempo que hay, algunos incluso la visitarán más de una vez (cosa que a mí si que me gustaría de verdad). Además puede ser una buena excusa para ir a ver los demás museos de Londres en particular, e Inglaterra en general, que tienen colecciones de arqueología egipcia. Desde aquí me gustaría animar a las instituciones que propusieran este tipo de viaje. Y directamente a Juan y Teresa, aunque esta no sea la vía de comunicación más adecuada, por qué no desde la ASADE se propone en hacer uno al estilo de la expo Faraón de Madrid pero ampliándolo a los demás museos ingleses? Aquí lo dejo, si esta idea se hace posible que me reserven un billete!!

sábado 18 de agosto de 2007

Por fin VACACIONES ;-)

Después de varios meses trabajando y de los dos últimos llegando a casa a las siete, ocho, nueve... e incluso a las once de la noche, llegan las vacaciones. A partir del próximo martes tendré quince días de descanso y relax.
A pesar de ser otro verano sin poder pisar la tierra deseada, trataré de pasar unos días sumergido en ese mundo realizando ciertas tareas pendientes desde inicios de año. A Teresa le enviaré acabado el artículo (no voy a decir el tema por aquello de…) y crearé un nuevo diseño de la futura web (ya que el último tampoco me convence, la verdad es que estoy indeciso, no quiero hacerla muy formal pero tampoco que se vea una página sin rigor, algo intermedio), que por mi parte sigue en pie, y espero que por la otra también.
El poco tiempo libre que he tenido no me ha permitido hacer todo lo que quiero realizar desde hace tiempo, por suerte, ahora llega el momento. Como podéis ver, no me esmero mucho en el texto, y desde hace tiempo no incluyo mensajes en el blog, me ha sido imposible. Aún así, intentaré mejorar la calidad del mismo próximamente, pero a veces es difícil incluir ideas innovadoras o poco vistas, algunas personas lo han conseguido.
Por mi nada más, a partir del martes mi vida cambiará por unas dos semanas de rumbo y podré disfrutar más. Sobretodo después de los dos últimos meses que han sido agotadores a causa del trabajo, que ha merecido la pena, y de verdad que repetiría la experiencia del sábado 14 de julio; aun haberme levantado a las 5:30 horas de la madrugada para ir a trabajar, fue el mejor día, el de más trabajo y el más divertido. Un traslado de un hospital no se hace todos los días puedo decir contento que he realizado y vivido uno muy especial.

viernes 8 de junio de 2007

Encuestas, útiles?

Hace menos de un mes puse en mi blog una encuesta titulada: "Qué opinión le merece el desarrollo de la egiptología en España?", con un sistema que un amigo me enseñó. Pero el verdadero sentido de la encuesta no era que la gente opinara para tener unos resultados y a partir de ellos extraer una situación concreta que respondiera la pregunta. Sino una prueba para demostrar lo inútiles (a mi parecer) de las encuestas por Internet.
Como otras veces, Teresa en su blog "http://enemigosdelaegiptologia.blogspot.com" se ha adelantado introduciendo una encuesta bajo la pregunta: ¿Son útiles las encuestas sobre Egiptología o actualidad del antiguo Egipto?. Una encuesta ya es un método poco fiable para valorar una cuestión, ya que según la muestra (grupo al cual se le realiza la encuesta) los resultados pueden ser muy diversos. Y si es por Internet todavía más, ya que esta muestra es muy dispar; habrá quien opine seriamente con conocimientos, habrá quien no los tendrá, otros que votarán por divertimento, alguno que por aburrimiento o otros por un interés concreto… y si además se permite que un mismo encuestado pueda dar su opinión varias veces (aunque sea una por día) el resultado se distorsiona bastante. Todo ello sin contar la manera en que se formula la encuesta y las posibles respuestas, siempre escritas por el autor de la encuesta y delimitando la respuesta a unas opciones concretas.
Este tipo de encuestas en materia egiptológica empezó ha hacerlas una web dedicada al tema partir de noticias que aparecían en la prensa. Si bien las preguntas estaban bastante bien planteadas en cuanto a imparcialidad, las respuestas ya eran otra cosa, las favorables demasiado y las negativas también demasiado. Además, unas encuestas iniciadas después de una serie de mensajes, emitidos en su lista de distribución, siempre partidistas, escasos (casi invisibles) eran aquellos mensajes objetivos. El resultado es que las respuestas a preguntas como “qué opinión le merece el reclamo de las piezas egipcias por parte de Zahi Hawass?” eran favorables hacia Hawass con su “muy acertada” política de reclamación de piezas (no voy a entrar en el modo de actuación de Hawass, no creo que sea el momento y además mi opinión sobre este personaje no es muy popular entre los que les gusta el Antiguo Egipto; creo que es un hombre bastante peliculero dedicado a hacerse fotos cada vez que aparece un hallazgo nuevo casi como si el mismo lo hubiera desenterrado, o que no hace más que reclamar piezas a museos e instituciones extranjeras que quizá salieron de manera ilegal o engañosa, pero que muchas de ellas fueron compradas por los museos que ahora las muestran a otros propietarios. O sin ir más lejos, con al última noticia que apareció sobre el donde decía que reclamaba unas cinco piezas estelares del Antiguo Egipto a museos extranjeros y que si no se las dejaban para hacer una exposición temporal iría a los juzgados, esto en mi pueblo se le llama prepotencia y chantaje. Pero bueno, para unos un luchador por su país y para otros un interesado más de este mundo. Eso si, reclama pero luego se olvida de lo que tiene, sobretodo en los almacenes del museo de El Cairo que de tanto en tanto las piezas desaparecen por arte de magia. “Suerte que he dicho que no hablaría de mi opinión sobre Hawass”).
Además de esta encuesta se pregunta al visitante de la web por otros temas como la conservación del templo de Debod (en este tema si que coincido que es bastante penosa su situación actual y que acabará desapareciendo sus escasos relieves), la saturación mediática de Tutantkhamon, que sí que hay, y un tema más popular respecto a una pieza que se conserva en un museo español de dudosa procedencia. En este último tema no voy a entrar, los que me conocen ya saben mi opinión que diverge bastante del resultado (actual) de la encuesta.
En definitiva, no creo que ayuden mucho estas encuestas, creo que reflejan la misma opinión que tiene el encuestador por el marco en que se realizan. Quizá me equivoque en algún punto, pero es mi opinión. Aquel que quiera reprochare alguna cosa o añadir ideas que me escriba un comentario, lo publicaré.

viernes 18 de mayo de 2007

Arqueología Egipcia en el Museo del Prado

Estas son las piezas de arqueología egipcia que pueden verse en el Museo del Prado de Madrid. Dos cabezas egipcias, un Funcionario Egipcio del 664-525 aC y un Sacerdote Egipcio del 380-342 aC, ambas de la Colección Real. Además hay dos Estatuas Egyptizantes.


Encuesta I : Qué opinión le merece el desarrollo de la egiptología en España?

Como observará he introducido en el menú de su derecha un nuevo apartado "Encuesta!!" destinado a que usted y los demás visitantes puedan dar su opinión sobre una pregunta relacionada con la actualidad en el mundo de la egiptología. Esta pregunta va acompañanda de unas respuestas muy marcadas, aunque intento e intentaré ofrecer el mayor número de respuestas posibles, aquellos lectores que quieran aportar sus opiniones podrán escribir un comentario a esta entrada del blog destinada para ello.
En esta primera encuesta la pregunta es: "Qué opinión le merece el desarrollo de la egiptología en España?", con cinco posibles respuestas, que de manera muy general, engloban las diferentes posibilidades.
Mi respuesta a la pregunta: Simepre se dice que en España no existe tradición egiptologíca, pero creo que las entidades de este país que se dedican a ello, la gran mayoría ya tienen unos añitos, por lo tanto historia, es por esto que en vez que quejarnos tanto porque años atrás no fuimos a excavar a Egipto, debemos mirar hacia adelante y empezar a trabajar más y mejor.

Se puede mejorar un museo? (I)

Algunas veces he escrito cartas a algún museo después de visitarlo exponiendo mi opinión y, de manera muy modesta pero con sentido, dando ideas para mejorarlo. Obviamente, nunca he recibido respuesta, seguramente habrán ido a parar al fondo un cajón, en el mejor de los casos, o a la basura, aunque siempre tengo la esperanza de que esa carta la archiven en una carpeta titulada: opiniones y sugerencias. Quizá esto es hacerse demasiadas ilusiones.Desde pequeño he visitado muchos museos tanto en España como en el extranjero. Vivo en Barcelona y si algo caracteriza esta ciudad es la gran cantidad de museos que hay, un hecho debatido muchas veces –quizá demasiados, mucho gasto público…–. Por ejemplo, recientemente se a inaugurado uno dedicado al deporte, hace cosa de dos años se ajuntaron los fondos del Museo Nacional de Arte Contemporáneo con los fondos del Museo Nacional de Arte de Catalunya-MNAC (el mejor en lo que se refiere a arte románico), en la sede de este último, situado en Montjuic. Pero además hay museos y centros de arte dedicados a la mayoría de artistas más contemporáneos que España ha visto crecer; Dalí, Miró, Picasso, Tàpies y Gaudí. También museos que engloban obras artísticas de un período o tema concreto; Museo Arqueológico, MNAC, MACBA, Museo de la Ciencia, de Historia de Catalunya, de Historia de la Ciudad, Museo de Cera, de la Música, Etnológico, hasta uno Militar (y eso que los catalanes hemos perdido casi todas las guerras, mejor dicho, las importantes, todas)… o incluso uno dedicado al Chocolate. Finalmente, olvidándome de citar otros, está la gama de museos privados.De museos hay mejores y los hay peores; unos se publicitan más que otros, unos realizan más actividades, otros cuidan más sus montajes expositivos y otros se centran en las publicaciones de catálogos y libros. Pero muchas veces pueden mejorar haciendo pequeños cambios o introduciendo nuevos elementos que ayuden al visitante a disfrutar y aprender mucho más con su visita, o simplemente a publicitarse mejor. A continuación expondré unos puntos que, creyendo desde mi humildad, un museo puede mejorar, ampliar o simplemente seguir con su actividad, si es que así la realizan. Quizá haya más elementos de los aquí citados.
Diseño y elementos expositivos: La exposición de las piezas de un museo es la parte más importante. Un museo debe de cuidar mucho el orden y la situación de sus fondos según el espacio y tema. Pero además debe acompañar estos fondos con un buen montaje de vitrinas, paneles informativos, y otros elementos que ayuden a realzarlos y a entenderlos. Si bien es verdad que si se cuenta con un espacio pequeño para mostrar muchas obras sólo hay dos opciones o exponer las mejores de una forma más amplia o idear el mejor sistema para colocar todas las piezas sin que haya una sensación de aglutinamiento, como sucede en el museo de El Cairo (se que este ejemplo es muy general y que debe ser explicado mejor, pero seguro que la persona que lo haya visitado sabrá de que hablo). Una buena exposición es aquella en que las piezas están colocadas de manera holgada, con espacio entre ellas, ejemplos claros son la mayoría de museos de pintura, colocados en grandes paredes que, según el recinto, puede que tengan una gran pared para ellos solos o que la compartan como en el Museo de El Prado. De nada sirve colocar piezas una al lado de la otra sin casi espacio para que “respiren”, además su riesgo de una mala conservación aumenta demasiado. En lo que se refiere a elementos expositivos, un museo debe de tener presente de que el visitante no tiene porque conocer nada de las piezas allí expuestas, es por esto que un museo debe describir cada pieza, ya sea con los datos más básicos: autor, titulo, medidas, época y descripción, y si es posible acompañarlas con paneles informativos que describan mucho mejor un conjunto de piezas agrupadas en una vitrina o sala por un motivo concreto. Por ejemplo; en los museos arqueológicos se muestran las piezas por épocas o culturas, según el museo, y es normal que además de explicaciones de cada una de las obras haya explicaciones más generales de la época o de la cultura a la que se refieren. En los museos arqueológicos dedicados a una cultura o a un periodo más concreto, es aún más cuando debe de haber una mayor explicación ya que el publico quiere conocer más en profundidad el tema. No puede ser que un museo dedicado a una cultura concreta tenga las piezas expuestas en vitrinas cuadradas, que las protegerán mucho, pero que haciendo un plano general no destaca ninguna, no se ven más que vitrinas, y no hay más explicación que una descripción física de las obras junto con un poco de su iconología. Siguiendo con el mismo ejemplo, hay piezas arqueológicas que necesitan estar libres de vitrinas para su mejor visión, como los mosaicos (ej. Museo Arqueológico Nacional) o las grandes esculturas, que se pueden ver mucho mejor en el centro de una amplia sala sin cristales que den reflejos o impidan una visión de 360º al visitante (ej. Museo Arqueológico de Catalunya). Con relación a este último ejemplo, como mejor se expone una pieza es que pueda ser vista por todos los lados, pero obviamente, un museo no puede permitirse tener todas sus piezas libres para que el visitante pueda dar la vuelta, la mayoría están pegadas a la pared, pero bien es verdad que algunas si que pueden estarlo (ej. Sala Egipcia Museo Arqueológico Nacional, con los sarcófagos, momias humanas y grandes esculturas situadas en el centro de la sala para una mejor observación). Otro tema es la iluminación; actualmente tenemos la “moda” de hacer exposiciones oscuras, con una mínima luz enfocando una pieza. Este tipo de iluminación puede ser buena si la pieza está bien iluminada, que se permita ver por todos sus rincones, pero en la mayoría no es así. Este punto es muy amplio se pueden poner muchos más ejemplos y situaciones, yo únicamente he reflejado algunas muy básicas. A medida que vaya haciendo entradas en este blog con mi opinión de museos y exposiciones concretos que visite ya desarrollaré mucho más este punto y los siguientes.Folletos y guías: Relacionado en gran medida con el punto anterior un museo debe dar al visitante un folleto o mapa del museo indicándole que se expone en cada sala, o incluso mencionando las piezas más importantes que en ellas residen, además de los diferentes elementos y estancias del museo. En este caso la mayoría de museos, e incluso exposiciones más modestas, lo hacen; explican la historia del museo, el tema de la exposiciones, muestran las mejores obras, las secciones o salas en que se divide la muestra…, pero aún hay que no. No dan ni un simple folleto de una hoja que indique como está dividido el museo o que hay en cada piso. Este hecho es una lástima, ya que hacer un folleto no cuesta nada para un museo y mejora mucho más la imagen. Cuando he visitado algunos museos en los folletos que dan cuando compras la entrada incluso hay puestas cada una de las vitrinas y las obras más importantes que moran en ellas, la verdad que este tipo de folletos son un lujo.Catálogos: Además de los folletos un museo debe tener catálogos de sus fondos. En ellos debe de mostrarse todas o las más importantes obras que tiene, con una correcta y más amplia descripción junto con una serie de artículos que engloben estas obras y den volumen al catálogo, además de ir acompañado de numerosas fotos. De catálogos hay muchos tipos; unos más simples con las cuatro obras más importantes (ej. Catálogo colección egipcia Museo Arqueológico Nacional), otros que describen todas las obras de manera muy modesta con cuatro fotos (ej. Catálogo de la colección egipcia y precolombina del Museo Víctor Balaguer) y, entre otros muchos más tipos, los que hacen unos maravillosos y voluminosos catálogos ofreciendo una descripción completa de cada obra junto con una o varias imágenes, además de artículos que completan las descripciones y una extensa bibliografía del tema. Unos ejemplos muy claros de lo que a mi parecer son buenos catálogos son los que realiza la Fundación “La Caixa” en sus exposiciones de arte (ej. Nubia reinos del Nilo en Sudán, Los Tracios…); describe a la perfección todas las fotos, introduce artículos que no figuran en la muestra e incluyen una extensa bibliografía en diversos idiomas. Un catálogo dedicado a una exposición o tema en concreto no debe de ser un souvenir, debe de ser la carta de presentación y el lugar donde poder ampliar información de la visita. No se puede tolerar, aunque algunos ya se conformen, un triste catálogo; con fotografías de poca calidad y mal realizadas que impiden una correcta visión de la pieza, vergonzosas descripciones donde no figura ni siquiera su tamaño, artículos que no guardan relación con el hilo expositivo, o fotografías, salidas de no se sabe donde, introducidas en un artículo de un tema muy diferente que nada tiene que ver con lo que se ve en las imágenes (con esta opinión me refiero al catálogo publicado con motivo de la exposición “Faraón” celebrada en Madrid, un catálogo a mi juicio vergonzoso, cualquier persona con un poco de conocimiento en catálogos –con que hubiera visto uno de otra exposición valdría- es capaz de ver los múltiples fallos, donde ni siquiera se sabe quien fue el comisario. Sobre esta exposición ya expresé mi opinión en al lista de distribución de Egiptomania.com). Un catálogo es el reflejo de la exposición, y será lo que se recordará cuando esta exposición finalice. No se puede tolerar que por una gran exposición con piezas maravillosas y muy costosas de traer y exponer deba tener un mal catálogo, por muy buenas que sean las piezas no nos debemos conformarnos con un catálogo así. Cuando tenía once años visité una maravillosa exposición, Los Iberos realizada por la Fundación “La Caixa”, de la que guardo pocos, pero muy buenos, recuerdos –dada mi corta edad-, recuerdo como se debía de pasar por un oscuro pasillo para llegar a ver la joya ibera por excelencia, la Dama de Elche, una copia por supuesto ya que la auténtica no puede moverse por si se rompe (al menos es lo que se decía en aquella época, por cierto, tengo que escribir un artículo en el blob sobre la devolución de obras de arte, últimamente se ha vuelto al tema de la devolución del Busto de Nefetiti a Egipto, y a los amantes de Egipto se les llena la boca dando la razón a Hawass en su lucha, pero luego se olvidan de que dentro de nuestras fronteras sucede lo mismo con nuestro arte). Volviendo a la exposición dedicada a los Iberos, mis padres, que no destacan por ser grandes amantes de la historia, aunque les gusta ver el arte de culturas pasadas, compraron el catálogo por lo que les gustó la exposición y por estar bien hecho, y desde que tengo más consciencia he mirado y leído más de diez veces el catálogo, a partir del cual recuerdo la exposición. Lamentablemente, cuando años más tarde relea el catálogo de la exposición Faraón no creo que lo primero que me venga a la cabeza sea la estatua de Kefrén, sino la mala leche por lo más que puede hacerse una cosa tan simple como un buen catálogo.

Se puede mejorar un museo? (II)

Fotografías: Este tema es uno de mis preferidos. En Madrid los museos públicos dejan hacer fotografías sin problemas, obviamente sin flash (esto ya se sobreentiende). Pero, misteriosamente, en Catalunya no se pueden hacer fotografías en los museos públicos. El principal argumento a mi favor que se me ocurre, es que este museo es nuestro, de todos, no deberían dejar que se hicieran fotos? En los museos privados que su propietario decida, pero en los públicos lo encuentro bastante incoherente, por no decir estúpido. Que sentido tiene impedir hacer fotografías, quieren guardar en secreto sus obras? Algunos lo hacen para así vender postales, diapositivas o catálogos con las fotos de las piezas, pero, al menos en Catalunya, la mayoría de museos tienen pocos catálogos, antiguos y con fallos. En sus páginas web, muchas de ellas bastante anticuadas, tampoco pueden verse suficientes fotografías de las obras que se exponen, por lo que, se hacen un flaco favor a ellos mismos, ya que no se publicitan lo suficiente, y un turista o ciudadano si haber visitado el museo nunca no sabe que obras puede ver, esto por ejemplo me sucedió en el Museo Picasso y en el Miró. Además, hoy día, con lo rápido que puede dar la vuelta al mundo una imagen, no entiendo como los museos no se dan cuenta de que poder hacer fotografías es lo mejor para su publicidad, ya que se publican en libros, artículos y demás estudios, en páginas web, en bases de datos de fotografías de museos… las posibilidades son infinitas y el único fin hacia el museo es publicidad para que reciba más visitantes. Recientemente, el museo privado-público (colección privada cedida a la ciudad de Barcelona) de Arte Precolombino Barbier-Mueller ha publicado en su página web todas las piezas que tiene en sus fondos con una descripción física y cronológica de cada una de ellas. Este hecho es muy inusual en esta ciudad, es el único museo de Barcelona que puede verse la totalidad de sus fondos en Internet. Es por estos motivos como es posible que no se dejen hacer fotografías, se mire por donde se mire, es beneficioso para el museo. Y aquí recalco que, lo es tanto para el museo público como para el privado. En Barcelona hay muchos museos privados que la gente desconoce por no publicitarse mucho.
Página Web: Estrechamente ligado con el tema de las Fotografías hay las páginas web. En nuestro país pocos son los museos que tienen unas páginas web actuales a sus tiempos es decir, algo modernas, la mayoría tienes páginas con diseños antiguos muy desfasados y poco útiles. Actualmente, el mayor factor publicitario de un museo es su página web, una página web lo más completa y moderna posible. En ella debe de haber toda la información necesaria para acceder a su visita, la historia del museo, sus fondos (y relacionado con lo anterior, no hay nada de malo en que un museo tenga sus pondos publicados en su página web), sus actividades, noticia, novedades, fotografías más generales para animar a los futuros visitantes, y ya sería genial si dedicaran espacio a realizar una sección educativa con artículos y textos referidos al tema del museo. Una página web muy completa es la del Muso Chileno de Arte Precolombino, donde lo único que falta es una base de datos de sus fondos pero dado el volumen de piezas que tienen les resultaría difícil (aunque tampoco tanto si consideramos que todos los museos tiene registrados sus fondos con fotografías y descripciones muy completas), pero esta falta se compensa con una detallada descripción del museo; han publicado una fotografía y amplia descripción de cada una de las vitrinas que se exponen en el Museo. Además, hay múltiples sección relacionadas con las actividades y funciones del museo, además de una sección dedicada a la explicación de las culturas precolombinas y otra a los niños. La verdad es que viendo la página entran ganas de visitar el museo, y esto es lo que deben de conseguir los museos hacer de su página web un segundo museo o un museo virtual; en donde todo lo que hay físicamente en un museo esté en su página web.
Publicidad: Por último he introducido este tema, muy ligado a algunos de los apartados que ya he descrito anteriormente. Muchas veces los museos realizan exposiciones, actividades, publican libros… pero la ciudadanía no lo sabe por falta de publicidad. He visto como museos actualizan sus fondos sin que nadie lo sepa a menos que visite el museo, otros hacen exposiciones temporales en diferentes puntos del país o incluso en el extranjero y tampoco lo mencionan, cosa inexplicable, porque hacer una exposición en otro país o por distintas ciudades de España es una gran publicidad para el museo y a la vez puede ser una muy buena campaña de imagen. Es por ello, que los museos deben de ser conscientes que cuando realizan algún acto deben tener diferentes medios para publicitarios, uno de ellos y el más importante las páginas web.

Estos son solo unos puntos muy sencillos y generales que los museos deberían tener más en cuenta para poder mejorar, incluso alguno lo haría sustancialmente, porque es una pena que un museo con unos fondos artísticos maravillosos, muy valiosos e importantes no puedan ser vistos por más público por una falta de promoción o no puedan ser disfrutados en mayor grado por una mala presentación. Me he dejado muchas más cosas y diferentes ejemplos, pero para no extenderme más, cada vez que visite un museo o exposición haré un comentario en el blog y ya dedicaré estos temas de una forma mucho más concreta (como he hecho con la exposición de Cerámicas de los Dioses, comentario del Miércoles 3 de Enero de 2007). Muchos pueden decir que este artículo solo refleja mi opinión, que también es cierto, pero solo pretendo que una persona después de leer el mensaje visite un museo o exposición sea consciente de las cosas que pueden mejorarse para dar más importancia a estas instituciones. Muchos de estos museo dirán que no pueden mejorar en estos sentidos por falta de recursos o por que es muy laborioso, pero yo creo que si se quiere a la larga se consigue, que no es tan caro sacar buenas publicaciones ni tan difícil hacer un buen montaje expositivo.

Bibliografía de museología (entre otras muchas publicaciones):
BALLART, J.: El patrimonio histórico y arqueológico: valor y uso. Barcelona, Ariel, 1997 [ed. 2002]
FARRÓ, D.: Museus d'Història. Propostes per a un programa. Barcelona, Departament de Cultura, Generalitat de Catalunya, 1985
GARCÍA BLANCO, A.: Didáctica del museo. El descubrimiento de los objetos. Madrid, Ed. de la Torre, 1988
GONZÁLEZ MARTÍN, Joan Antonio: Teoría general de la publicidad. Madrid, Ed. Fondo de cultura económica, 1996.
GRUPO HISTORIA 13-16: Taller de Historia Proyecto Curricular de Ciencias Sociales. Madrid, Ed. de la Torre, 1990